20.10.06

ESPÍAS


Lo nuestro es un trato ligero y ocasional. “Buen día” “¿Todo bien?” “Aquí estoy, corriendo como siempre”. Sin embargo, aunque no lo sepas, tu vida me pesa. Me pesa tu historia, que ni siquiera he oído de vos, sino de los labios chismosos —o quizás estremecidos— que me la han contado. Cómo pudiste, es mi pregunta. Cómo se hace, es lo que quiero saber. Y por eso te espío. Te espío a diario, subiendo y bajándote del auto con mochilas, meriendas, cara de sueño y el hueco de tu alma.

Esa mañana en que te pusiste los tacos y te pintaste los labios para ir a la oficina, te lo informó de pasada desde la cama. “Amor, hoy por la tarde voy a ver al médico para que me diga por qué diablos me estoy sintiendo tan mal. ¿Podés ir a buscar a los chicos a la escuela?” Y a las tres semanas, desde la cama de terapia intensiva, no sólo te pedía que los fueses a buscar, sino que los sostuvieras fuerte para enfrentar su partida, que los amases eternamente y no los dejaras aflojar. La leucemia ganaba y ustedes perdían, como siempre perdemos los humanos frente a los caprichos de la muerte. Perdías vos y perdían tus retoños de jardín de infantes, que desde entonces no dejan de saludar aviones porque piensan que un día él aterrizará.

¿Cómo se hace? ¿Cómo se entiende? ¿Cómo se acepta?
¿Te basta el viento para contarle la flamante monería de Nico o el golazo de Pedro, o para compartir la desazón de sus nuevos problemas de conducta?
Quizás no.
Y por eso, los lentes oscuros de la mañana. Por eso tu rostro ido y lavado cuando te conocí el primer día de clase. Por eso tu cara de horas extras para terminar la casa que quedó a medio construir. Por eso tu lucha, la lucha que espío con curiosidad, con algo de morbo, con terror y mucha admiración.

Hoy me alegró tu carcajada; parecía sincera. Como parece sincero el carmín que has comenzado a ponerte en los labios y los tacos que nuevamente llevás en los pies. Ya te teñís el pelo, ya mirás para arriba y hasta sabés quién soy.

Y yo lo noto y me alivio y me alegro, pues pareciera que has dejado de buscarlo entre tus lágrimas para encontrarlo en un rincón del corazón.

El 5 de noviembre hará un año de su ausencia. Y sé que te voy a espiar…

24 comentarios:

vane dijo...

Lau, con los ojos nublados, despues de ponerme al dia con tu blog, y todavia con el alma estrujada despues del comentario de la "grandeza"... me dolio el alma solo de imaginar...
el otro día, por culpa de un toqueteo del celu, a mi marido le habia quedado en silencioso y al pasar horas "off line" me volvi loca (ojo había un viaje de por medio, micros, tormentas, y el recuerdo del accidente de los chicos del cole!!) no puedo ni imaginar como se hace...
te mando un beso y gracias por hacerme sentir tantas cosas en un rato de lectura amena!!!
con la admiración de siempre!!!!

Vade retro dijo...

Hay personas con las que conectamos intensamente a nivel no verbal. Sobran las palabras y la obsevación detallada nos habla, nos grita esas verdades que a veces se pretenden ocultar.
Admirable mujer, poseedora de una fuerza envidiable.
Un beso Lau.
PD:Ya quité la palabra de verificación, puedes comentar ;-)

liter-a-tres 3 dijo...

Sin duda, surgen fuerzas insospechadas ante la adversidad.
Si un día tuvieras que lidiar a semejante toro, no te faltarían recursos, no lo dudes. Igual que a esta admirable persona que describes en tu post.

Mientras, no es necesario ofuscarse. Uno puede vivir contemplando las puestas de sol, o el mar o las estrellas si nada se lo impide.

Chau Laura.

Bettina dijo...

Me has hecho llorar, no lagrimear, me has hecho llorar. Tengo un amigo con cáncer al que le quedan dos años de vida. Vi a su mujer en tu relato. Cruel enfermedad. Y más cruel aún cuando aleja de niños pequeños.
Me ha estremecido el relato. Sobre todo al final. Qué bueno que haya comenzado a tener ganas de volver a vivir. Que ganas de abrazarla a través de tu post. Y tu y yo y nosotros sin poder hacer nada...

Luzbel Guerrero dijo...

¿Y qué esperaban, que yo no llorase?. Hacia adentro, como un buen Demon debe hacer.
Querida es Ud. extraordinaria

ydaledali dijo...

Y cada noche debe estirar su brazo buscando arrullarse en su pecho...pero él no la ha dejado sola... espera que se duerma cansada de llorar para robarle un beso dormido y susurrarle al oido que esta orgulloso de ella y sus niños... un abrazo... me dejaste triste

charruita dijo...

sin nada que decir...
un abrazo!

Maite dijo...

Exacto, laura; ¿cómo se hace? Admiro sobremaneraa a quienes superan un trance así. Me estremeció tu escrito; a pesar de lo triste, me ha gustado mucho. Revuelve las entrañas.

Arare_ dijo...

Me reconozco, reina mora... en ella.

xuxi dijo...

Q bonito! M has hecho pensar en una vecina q este verano ha perdido a su marido. Y sí, yo también la espío, no puedo evitarlo, y pienso q está pasando por un trance tan difícil... Pero desgraciadamente no es la primera ni la última y, aunque a ella le parezca imposible, seguro q tarde o temprano volverá a sonreír. Y yo también estaré ahí para espiarla, lo sé, y para alegrarme, claro. Entiendo perfectamente lo que quieres decir en el post.

Laura, te sigo siempre aunque no píe, vale?

Besos,

MARIA DEL NORTE dijo...

Entre tanto dolor, una luz de esperanza y de ganas de estar mejor, de salir adelante, de luchar por los seres queridos que viven.-
Excelente y crudo relato, Laura.

Davichof dijo...

Es verdad que es un relato muy lindo Laura, nada de lo humano nos puede ser ajeno. Un abrazo

Ana dijo...

Seguro los niños la motivan para seguir adelante. Y además, aunque parezca duro, el tiempo va curando las heridas, al menos las capas superficiales, no es casualidad que la veas mejor cuando se acerca el año. Duelo que le dicen. Precioso relato.

Hurricane dijo...

Excelente y descriptivo relato. Yo creo que aquellos que amamos nos siguen acompañando, e incluso alegrándose por lo bueno que nos pasa.

marta drooker dijo...

Sin dudas, conmovedor. Porque no estamos fuera de nada, porque a todos nos puede pasar todo. Porque nos despeinan las mismas tempestades, porque nos merodean las mismas precariedades,,, en fin, porque somos partecitas de un todo anhelante, yo también me pregunto ¿podremos?. Y leo tu post y me contesto..."Sí. Podremos."
Como siempre, conmovedora, Laura.

Lurdena dijo...

Y pensar que nadie está libre de vivir algo así.

Un abrazo fuerte.

El Canilla dijo...

Hola Laura, la mirada que le pones a la historia. La tripa que le ponés a la mirada. Me gusta lo que sale de eso.
Abrazos

Magic dijo...

Ay Lau. Me tocaste la fibra más profunda, mi papá acaba de salir de una muy muy difícil... Por suerte, mejora el pronóstico. De lo contrario, no habría podido dejarte comment en este post.
Besos.

Calíope dijo...

Hola Laura, encantada de encontrarte a través del Ad libitum.
Creo que la aceptación de la muerte de un ser querido pasa por muchas etapas y cada cual lleva esa sentencia inexorable como mejor puede.
Un beso.

Srta Honeychurch dijo...

Laura, me has tocado la fibra. Un post precioso y trágico, como la vida. Gracias por terminarlo con esperanza y fortaleza, es la que todos necesitamos para seguir. Besos.
Me encantó tu comentario en mi blog.

lauraBaires dijo...

Vane, te entiendo, pero ojalá que la vida no nos paralice. Fijate cuánto hemos ganado por actuar sin miedo! Gracias por tu compañía constante. Besote.

Vade, ambas sabemos cuánto pueden influirnos ciertas personas a las que apenas "conocemos" en el sentido convencional. Un beso para vos.

Liter, contemplar, disfrutar y, si toca, apechugar... Chau, bruji.

Bettina, supongo que en algún momento nuestras vidas habrán sido o serán una lección para los demás. Esta mujer enseña que se puede; que es difícil, pero se puede.

Luzbel, extraordinario es usted también, que soporta y sigue todos mis sentimentalismos. Llore nomás, demonio. Pero no se vaya nunca.

Ydaledali, qué bello! "él espera que se duerma cansada de llorar para robarle un beso dormido y susurrarle al oido que está orgulloso de ella y sus niños". Lamento haberte dejado triste. Sana, sana, colita de rana...

Charru, poco queda por decir. Un abrazo para vos!

Maite, creo que siempre se encuentra la forma; el amor es un motor muy fuerte. Gracias por venir.

Arare, si hubiera estado a tu lado en aquel momento,la protagonista de mi relato hubiera llevado tu nombre. Siempre te admiré y me pregunté cómo lo hiciste.

Xuxi, yo se que estás por aquí y por tus diccionarios y por tus niños y por tu hombre ordenado. Comprendo demasiado bien tus días. Pía si necesitas algo.

Maria, es eso lo que pretendía mostrar: la fuerza interna que nos lleva a superar el dolor y volver a ponernos colorete (qué antigua!).

Davichof, gracias por tu visita. Es un honor compartir con vos aspectos cotidianos de la existencia.

Ana, eso es...duelos...etapas del dolor. Pero me impacta la primera: la del shock...es como un huracán que te voltea y confunde. Es la total pérdida del equilibrio, el encuentro con el fango. Terrible. Suerte que el ser humano tiene una fuerte pulsión de vida.

Hurricane, no se si te referís a los vivos o a los muertos. Yo no creo en la vida después de la muerte, pero sí en la fuerza que uno puede sacar del amor que sintió por ellos. Gracias por tu visita, Hurricane.

Marta, "porque nos despeinan las mismas tempestades, porque nos merodean las mismas precariedades, porque somos partecitas de un todo anhelante" es que nos leemos cada día y aprendemos de nuestras respectivas búsquedas, sensaciones y observaciones. Preciosas tus palabras! Así veo yo la vida...y así me uno al mundo.

Lurdena, cada cual lleva una parte oscura de la vida a cuestas. Otro abrazo para vos. Quiero saber más de tu premio, genia! Te visitaré.

Canilla, me alegro de que te guste. A veces temo ser demasiado pasional en mis expresiones. Odio el melodrama. Prefiero la tripa a la lágrima, y no siempre lo logro.

Magic, me alegro de que tu padre haya salido. Te mando un beso y las mejores ondas para que continúe su mejoría.

Caliope, bienvenida!!!!!!!!!!!!!!! Me parece que nos resignamos a la muerte, pero nunca la aceptamos. Besitos.

Srta. Honeychurch, me gusta el arte que revuelca en el fango, pero que rescata...Siempre hay una flor en el desierto. A mí me encantó tu post.

BESOS A TODOS!!! gracias por comentar y estar.

zombie dijo...

que bonito escrito... y triste... pero esperanzador... y humano... muy humano...

=)

lauraBaires dijo...

Gracias, zombie... (que de zombie no tenés nada!!) Besotes

Bebe dijo...

Estuve desconectada unos días,y con que me encuentro...este relato me toco muy hondo, ya que tanto mi realidad como mi imaginación han rondado siempre por esta historia.
Creo que es devastador, y la herida jamas se cierra aunque la disfrace con tacos y rush color carmín
Besos
Bebe