12.10.06

Tiritar de grandeza

Ay, amigo, vaya cambio. Pensar que, hace sólo un tiempo, mi apetito de vida se devoraba el mundo. Nada importaba más que verlo todo, experimentarlo todo y aprehenderlo entero. El vuelo con más de una escala me permitía saborear varias veces la embriagadora adrenalina del despegue, el vértigo de las nubes y el golpe seco del arribo a tierra. La velocidad del motor me pintaba la cara de viento en un túnel de paredes casi blancas que se parecía al cielo. Y ni qué hablar de la noche. La noche era larga, larga de misterios y tesoros ocultos. Digna de todos los riesgos.

Pensar, amigo, que hoy se me paraliza el latido ante la más mínima mutación sonora en la turbina, ante la noticia de un accidente fatal en la ruta o ante el asalto a mano armada ocurrido a las once de la noche. Abrir el diario me hiela la sangre; y reconocerlo me restringe el camino.

Pero no puedo evitarlo; ya nada es lo mismo.

Sentir respirar sus vidas a mi lado me hace tiritar de grandeza, y la pregunta me retumba en la sien: ¿Quién les curará la tos si yo les falto? ¿Quién me devolverá el alma si ya no están?

20 comentarios:

MARIA DEL NORTE dijo...

Lauri, la verdad que el título y el tema con que lo relacionas es impactante.
Angustia, por lo que puede pasar, y, agradecimiento infinito porque tus seres queridos estan vivos, y, vos tambien para cuidarlos y amarlos.
Claro, muchos desastres juntos, accidentes y atentados, como para no sentir miedo.-
Si el tema te obsesiona, no te sugiero que veas Fuerza Aerea Sociedad Anonima, porque no volves a volar mas.-
Aun así hay estadísticas que afirman que el transporte aéreo es el medio mas seguro para viajar ... aunque cueste creerlo :(

Bettina dijo...

Cuando fui a Londres por primera vez, había una tormenta espantosa que no nos permitía aterrizar en Heathrow. Yo rogaba a Dios que me dejara conocer Londres, que si el vuelo de vuelta no llegaba me daba igual.
Luego fui madre...
Yo también temo tomar el avión que me espera el 28 de noviembre....

ydaledali dijo...

Y es ahí cuando uno se da cuenta que la madre de uno no hinchaba por hinchar... "¿que quién te viene a dejar?" "llama si te demoras" "y no llegues muy tarde que si no me la paso en vela" ... y uno "pucha mi mamá que es cuática"... y bueno ahora uno madre la entiende plenamente y sólo pide perdón por los desvelos y la desconsideración...

charruita dijo...

El otro dia, iba escuchando en la radio sobre Corea del Norte y la situacion actual. Confieso pense que manga de estupidos que somos! no nos ponemos a disfrutar el tiempo con los seres que realmente amamos en pro de materializar suenos egoistas, y un dia por ahi volamos al re carajo y ni cuenta nos dimos porque a un alguien se le antojo disparar una guerra nuclear...
no se, ya no entiendo nada
ni entiendo a nadie!
hoy ando harta hasta de mi...
chausito

El Canilla dijo...

Si, niñas, pero que eso no nos paralice.
Que no se transforme en un permanente NO.
Que podamos estar con ellos/as sin ahogarlos.
Sin maniatar por temor a la herida en la mano.
Vivir siempre es un riesgo, hay que enseñarles a reconocerlo y a enfrentarlo.
Esa es la verdadera guía y el verdadero consejo.

Se acuerdan de KUNG FU ? Cuando el joven monje toma con los antebrazos el bracero , cuyo relieveardiente lo marcará?

El monje instructor, si hizo bien su función, lo preparó para enfrentar la situación. Le enseñó amorosamente ( en el mismo sentido que debemos hacerlo los papis y mamis) donde y como y que buscar dentro de si.
Para vivir.

Magic dijo...

El delicado equilibrio de:

- Acompañar a nuestro/s hijo/s, pero sin sobreprotegerlos
- Enseñarles valores, pero sin condicionarlos

Muy difícil.

Antes de ser madre, no me daba miedo la muerte. Ahora que sí lo soy, eso cambió...

Anónimo dijo...

Maria, lo de las estadísticas me lo repito una y otra vez. Es cierto. El problema es que el dinero jamás se destina al mantenimiento de los equipos...y por eso, pasa lo que pasa. Si a eso le sumás la falta de fiscalización y sanción...BINGO!!!

En fin, hay días en que uno está más sensible, no? Un besito

Betina, prometo mandar las buenas vibras para tu lado después del avión que tomaré el 26 de noviembre... Manga de cagonas que somos!!!

Ydaledali, el verano pasado fuimos a Bariloche. La aerosilla es mucho más impresionante sin nieve. Mis hijos estaban en la silla de adelante con su padre... Mamá, te quiero! me gritó el chiquitín girando el cuerpecito hacia mí. Momificada y agarrotada a mi silla, yo le gritaba...agarrate, cuidado... Así salí en la foto! Relajadísima...Perdón público a mi madre.

Charru, estás teniendo un día canceriano? o un día anti imperio?

El Canilla, cuánta razón... Has dado un giro a mi post, en el que ni siquiera había pensado. Quizás porque mis pollos son aún pequeños. Difícil labor la paternidad, eh? Me alegro de tu visita. Cómo van tus ánimos?

Magic, es eso lo que quise decir... Tras el don de la vida, todo parece amenazar semejante grandeza.

Vade retro dijo...

La vida son cambios, evolución.
Lo que para uno fue fundamental en una época cambia con el saber de la existencia de seres que dependen de uno o al menos así debería ser.
Un beso.

Anónimo dijo...

uy... yo sin saber que me metí a este blog... y mi lectura fue totalmente distinta... yo me fui por la preocupación de mis viejos, que están a 1,400 kms de distancia... y vaya, aún no he gozado la paternidad... pero tus últimas preguntas las sentí en el alma, con otra lectura, insisto...

saludos desde el salvaje oeste.

Maite dijo...

Qué gran verdad, laura... pero no podemos "protegerles de la vida", verdad...? Sólo esperar que su destino esté protegido por algún angel...

Hurricane dijo...

A medida que van creciendo los hijos también vamos experimentando los cambios que eso trae. El tema de los vuelos no lo siento tan terrible, mis niñas han volado solas desde chiquitas, yo puedo sentir mas temor porque vayan por la calle y algún imbécil que maneja hablando por celular les cause un accidente. Pero no puedo estar pensando en eso todo el tiempo, porque es algo sobre lo que no tengo el control.
Saludos

marta drooker dijo...

Laura: me trajiste a la memoria cuando en los setenta le decíamos a mamá...""Mááá... ya vengo ..." y nos perdíamos detrás de la puerta y dentro de una ciudad sitiada de miedos, muerte y desapariciones. Su cara era la misma que, seguramente, pusiste vos en la aerosilla.
Los griegos decían que el miedo es la medida humana del peligro. Realmente, será así?. Un abrazo. Movilizante tu post.

charruita dijo...

ni canceriano ni antiimperio son las ultimas conclusiones de lo que veo, escucho y por ende, pienso.
Saludos!

pretexto dijo...

Hola Laura,
Me alegro de estar por aquí, tienes un blog interesante y necesitaré tiempo para leer.
Yo lo único que te puedo decir, es que vivas el presente, que disfrutes de los tuyos y no pienses en lo que pueda pasar si no estás. Eso es algo por lo que pasamos todos y terminamos por sobrevivir.
Gracias por tu coment,
"Un abrazo"

Abel Granda dijo...

Debido a mi incipiente Alzheimer, no puedo recordar dónde (lo peor es que hace muy poco) hablaba de esos miedos que te asaltan. Sin embargo, recuerdo perfectamente cuando en la infancia, tenía la fantasía de que mi madre o un hermano morían. Y no es que lo pasara bien con esas ensoñaciones trágicas, me sentía morir también de pena. No sé porqué tenía esas ocurrencias (que aún me visitan) y no podía tampoco alejarlas cuando se presentaban. Todo era cuestión de llegar al final, llorar y liberarme. Besos Laurabaires

Juan Solo dijo...

Con tanto amor, seguro que algo se queda en esta tierra si eso pasara y estarían bien... eso creo yo...

Bettina dijo...

Gracias Laura, las necesitaré. Es la primera vez que vuelo con mi hijo. Impresionante las reflexiones de El Canilla. Me quedo con eso.

Ana dijo...

Van varias veces que empiezo a escribirte el comentario y dejo. No encuentro las palabras para describir esa sensación de angustia de que no fuera a pasarme algo, que mis hijos chicos me necesitaban, que no podia fallarles, que no podía dejarlos.
Por fuera, hacia ellos, actuaba bastante el línea con lo que dice El Canilla en su comentario.
Por dentro sentía esa angustia. Ahora ya son más grandes, me siguen necesitando, pero esa sensación de a poco se me va yendo, en parte es cierto alivio: cumplí. Ya se arropan solos, incluso ya empiezan a conseguir manos femeninas que los acompañen, ya están en el camino hacia la vida adulta, ahora mi tema es acomodar mi alma al vacío que naturalmente va quedando, pero esa es otra historia.

liter-a-tres 3 dijo...

Bueno, bajo mi punto de vista, estas preguntas te situan en el presente. Después de hacértelas, vives un mundo más cierto y real.
El mundo no está hecho para ser devorado. Tan siquiera para ser experimentado en todo o ser aprehendido en todo. Hay demasiado!!

Tal vez, el gran aporte de los hijos sea el ajuste de nuestras miras. Es necesario hilar más fino cuando está en juego la vida de otros. Por eso, vivr solamente la propia vida es peligroso: nos convierte en unos egoistas.

La contrapartida: la posibilidad de sentir un amor juicioso e incondicional. Otra opción de vida.

Chauíto

lauraBaires dijo...

Vade, las evoluciones tienen sus partes positivas y negativas. La pérdida de la "inocencia" conlleva sus precios, no siempre agradables. Un besote. Espero estés bien...

Guevara, si lo has sentido por tus viejos...la que te espera de padre? Gracias por visitarme. Y te juro que no siempre soy así de fatalista. Saludos.

Maite, el ángel que sin duda nos ha acompañado a todos los que alguna vez nos metimos en andanzas peligrosas. Supongo que existe...Será cuestión de invocarlo.

Hurricane, tenés razón. Y lo del celular, voy a agregarlo a mi lista de temores. Total, qué le hace al tigre una mancha más??? :-)
Besos

Marta, me quedé pensando en eso del miedo como dimensión humana del peligro. Supongo que también hay miedos inventados o miedos exacerbados por nuestra propia historia. Cuál es la justa medida del peligro? Cómo sentís vos el miedo? Cómo lo siento yo? Todo tiene que ver con nuestras experiencias. Ahora bien, los miedos de los setenta sí que eran miedos...de los dos lados se sentía el terror!! (esto me lo contó mi mamá, claro! je je) Besos, Marta.

Charru, era un chascarrillo. No quise desmerecer tu comentario. Pero te conozco bastante, creo.
Besote

Pretexto, me alegro de tu visita y me alegro de tu comentario. Aires de vida y tranquilidad. Un abrazo para vos.

Abel, hay días en que se oscurece el alma y el blanco de los fantasmas se hace más evidente. Otros días, cuando brilla el sol, todo parece posible... Un buen llanto no aleja los peligros, pero limpia los ojos para que brille la luz. Besos para vos!

Juan Solo, qué lindo pensamiento! Pero que sigamos en la tierra... al menos otro ratito...

Bettina, imprimiremos a Canilla y lo llevaremos en el vuelo con nosotras, aparte de la botellita de grapa!! ja ja

Ana, tu comentario me ha dejado pensando. Cada etapa tiene su miedo, su proceso interno, su búsqueda del equilibrio. Vivir es caminar por una cuerda muy fina. Cuando cargas hijos, el miedo a caer aumenta, pero te acostrumbras a ese paso pesado y acompañado. Supongo, entonces, que la liberación de la carga supone un reacomodamiento del paso...y el temor a otro tipo de caída. Gracias por tus palabras!

Y gracias también por las tuyas, Liter. Sabias por demás. Lo has englobado todo para que el pensamiento pueda descansar en paz...

SIN DUDA ALGUNA, LA MAGIA DEL BLOGUEO ESTÁ EN LA PROFUNDIZACIÓN DE LAS IDEAS A PARTIR DE LAS DISTINTAS MIRADAS HACIA LAS VARIAS ARISTAS DE UN TEMA. EXCAVANDO JUNTOS, SE ENCUENTRA MÁS.

GRACIAS A TODOS!!!