9.8.07


¡Hola, querido! ¿Me extrañaste? Yo también.

Te pido que no me reproches nada, aunque estarías en todo tu derecho de reclamar atención, respuesta o, al menos, una miradita ocasional. Te he tenido abandonado, lo sé. Un avión me llevó hacia el norte del mundo, donde el sol y la despreocupación de pies descalzos me invitaron al olvido. Ya conoces mi naturaleza extremista y apasionada: las cosas se hacen con intensidad o no se hacen. E intensamente te dejé, porque cuidarte significa alimentarte con el alma y mi alma estaba entretenida en vacaciones. Ya se, ya se, este año he viajado demasiado para tu gusto sedentario. Y bueno, tuve suerte, se dio así y lo he disfrutado a pleno. Viajar es una bocanada de aire. Es respirar la vida de otros sitios e incorporarla a tu sangre. Es como una charla profunda, como un buen libro, como un dulce amor. Situaciones nuevas que se te cuelan por las venas y casi imperceptiblemente transforman tu yo en un yo agigantado.

¿Qué he leído, preguntas?
Pues he leído varias cosas: obras buenas y obras quizás no tan buenas, pero que encierran el inmenso valor de la expresión creativa disciplinada, algo que admiro sobremanera. Siempre hay algo que rescatar en lo que se lee, algo que “escuchar” entre líneas, algo que aprender. Leí, por ejemplo, la última novela de Vila-Matas, “El viaje vertical”, donde un protagonista septuagenario emprende, seguido por los ojos del lector, una travesía sin retorno hacia su nueva identidad. Un tema conocido, pero bastante original en su desarrollo y la interesante exposición del pensamiento catalán. Me gustó mucho y agradezco que me lo hayan regalado con tanto amor.

También leí “El perfume” de Patrick Suskind. ¿Te acordás que me lo recomendaste a raíz de los comentarios que dejaron los blogueros aquí en tu seno? Ciertamente no se equivocaron, porque el libro se me ha quedado eternamente pegado en las narinas. La magistral descripción de la historia desde lo olfativo te lleva a reparar en los olores del mundo (curiosamente, regresé con velitas aromatizadas, cremitas, desodorantes y cuanta tontera perfumada encontré) y a darte cuenta de que colocamos excesiva importancia en lo visual como vehículo de comprensión de la existencia. ¿Acaso nos gusta alguien simplemente por su aspecto? No. El olor es una presencia sutil que deja una huella importante, casi inexplicable. Quizás por eso la película del libro, que alquilé al finalizarlo, me pareció insuficiente. De por sí es difícil explicar en letras un aroma, ¡figúrate hacerlo en imágenes! Se necesita la forzosa introducción de un narrador omnisciente, recurso que no termina de gustarme en cinematografía.

Y hablando de cine, ¿has visto Ratatouille? No vas a negarme que es genial, por más que detestes las megaproducciones de hollywood y sus parientes cercanos. Contrario a lo que estamos acostumbrados - léase masivo ataque de los sentidos donde los efectos especiales constituyen la totalidad del contenido (tema para otro post), esta película es una ternura de mensajes en la que no falta ni sobra nada. ¡Me encantó! Y eso que las ratas me causan pavor... Al terminar la película, se me dió por bailar como las ratas en el pasillo del cine. Éramos los únicos, claro.

Ups, me suena el celular. Celular, rutina y obligaciones. El remolino de vida que tanto nos pesa y que, sin embargo, nos marca el rumbo. Muy a mi pesar, deberemos dejar aquí. ¡Tengo tantas cosas que contarte! Nada demasiado importante. Simplemente reflexiones que voy recolectando a medida que camino y respiro. Eso que hacemos juntos... Ya sabes.
Ya vuelvo, mi niño blog. No desaparezcas, que te necesito.

17 comentarios:

Bettina dijo...

Mañana sábado me espera Ratatouille o Los Simpsons, depende de lo que elija el cohete rubio. La verdad es que si que le tienes un poco abandonado, que sería lo de menos, lo pèor es que al abandonarlo a él, nos abandonas a nosotros. Pero bueno, cuando vuelves compensas los días que no estás, así que de mi parte estás perdonada.

Rochies dijo...

Con posts como este reconfirmo porque hace solo 2 diitas decidí linkearla en "el top ten..." de LAS (mis) frases de los blogs.
Y mire que pienso seguir porque acá me mató con el parrafito a partir de "viajar es como una bocanada de aire"...
Vaya y busquese : )
Saludos Laura!

Ana dijo...

Un gusto que hayas vuelto. Es bueno tener vacaciones, nunca es demasiado. Hace un par de días vi la película basada en "Perfume", voy a ver si consigo el libro. Cariños

Elena de San Telmo dijo...

LAU:

Este post es precioso!

Me detuve en la imagen, en el niño.

Dicen que escribir es como parir hijos, son hijos- semilla. Quien sabe en que tierra fértil seguirán creciendo.

Porque al final los hijos no son nuestros, son hijos de la vida.

Besos

alma dijo...

A veces sin darnos cuenta, nos justificamos por disfrutar...por cierto si que me gustó Ratatouille
;)

kiantei dijo...

Yo ando como medio sensible a varios temas...y eso de los diálogos así me sobrecogen.
LInda hermosa, vengo a verla pues tras muchos periplos he mudado la dirección, si me sigue la espero con un cafecito virtual...como en los mejores tiempos.

Mil abrazos.

Charruita dijo...

No he visto Ratatouille asi que no puedo opinar, pero vi los mejores: THE SIMPSONS.

A que no me digas que viniste a CA?

Saludos,

FRAC dijo...

¡Bueno, bienvenida a tu lugar, Laura viajera!
Parece que te fue bien, por lo menos las sensaciones del post son agradables.
Dices disfrutar a pleno. Claro. La vida se va equilibrando gracias a estos instantes vividos intensamente.
Creo que leeré ese libro de Vila-Matas, a ver si entiendo el pensamiento catalán...
Los regalos son siempre una muestra de amor.

Un abrazo, y que te sea leve recuperar la posición de sentada en tu silla de trabajo.
Nos vemos, porteña
.

LauraBaires dijo...

Bettina, no los abandono!! Simplemente me ausento y cargo pilas. Gracias por recibirme con cariño?

Rochie, gracias por linkearme, pero lejos está de mí escribir frases célebres. Saludos para vos. Ya pasaré por tu casa.

Ana, gracias por extrañarme, amiga! Como suele pasar con la expresión escrita, el libro es mucho más rico en descripciones internas que la película. Cariños!

Elena, tenés razón... escribir es tirar semillas. Y leer es regarlas para que crezca algo nuevo en tu interior. Besos

Alma, es que yo siempre me justifico.... hasta cuando no debo. Me alegro de haber tenido pequeños para llevar al cine, porque de lo contrario no hubiera ido a ver una película infantil.

Kiantei, niña sensible, prepare el cafecito que paso en cualquier momento

Charru, tb vi los Simpson y me reí mucho. Homero es el antihéroe americano por excelencia... y quienes conocemos a los "héroes", disfrutamos de sus transgresiones. Claro que no estuve en California, mujer!!! Hicimos NY, Toronto y Washington DC.

Frac, no imaginas cuánto quiero a la persona que me regaló ese libro, aunque me cueste atornillar nuevamente el trasero a la silla y mandar saluditos de tanto en tanto.

LauraBaires dijo...

Bettina, jamás puse en duda tu cariño... Mi última oración llevó signo de interrogación por mero error.

Rochies dijo...

Yo no la la linkeée ahora Laura eso es de hace rato, lo que le decía que no sé si lo habrá encontrado es que he citado dos frases suyas en los rankings, larga historia. Las encontró y no me venga con que no escribe nada célebre porque no es así ;)

gonzalo dijo...

un remolino de vida que nos bendice con su presencia.

Pamela dijo...

Vida saltarina veo que tienes. Me gustó andar por tus letras, hay de todo por aquí. Un abrazo

Antonia Romero dijo...

Todo un descubrimiento este blog. No pensaba ver Ratatouille, he cambiado de opinión; mis hijos te lo agradecerán.

Un saludo

gonzalo dijo...

buenos aires, en octubre, de compras para el ajuar de mi estrella.

Araucaria2006 dijo...

Laurita,
dentro de unos días me voy de vacaciones y pienso hacerme una escapada a Bs.As.
Me podés recomendar alguna obra de teatro o espectaculo. Pensaba ir a ver a Les luthiers, pero la ultima funcion es le 25/8 y yo voy recien la semana siguiente.
Un beso,

Maite dijo...

Qué bueno, Laura... :-)