11.8.06

¡Voto por mi vida!

Llego a la conclusión de que las percepciones sobre la guerra de Irak dependen del lado del cerco en que uno se encuentre. Desde este lado, se ve absurda y espeluznante; una astuta movida más de la “familia del emperador” para robar, explotar e inmiscuirse en todo.

Desde la camioneta cuatro por cuatro O kilómetro que yace en la puerta de una flamante casa de columnas jónicas símil en Kansas, Milwakee o Nevada, la guerra es lo que necesita hacer “Papá” para mantener barato el combustible y sostener la economía plásticamente estable que tanto envidian esos hijos de puta de afuera, sucios, vagos, desconsiderados, desagradecidos. Papá sabe lo que hace y yo no tengo por qué cuestionar sus negocios. Para eso está papá, mi papá, el rey de la familia, el portador de los sublimes valores humanos que proclama el pastor de mi iglesia dominical con piscina cubierta, y que quizás también proclame la constitución que dicen me gobierna. Esto es democracia: la capacidad de elegir lo que más nos conviene. Y por eso te apoyo, Papá, porque soy un patriota norteamericano y pertenezco a esta tribu de grandes. Tribu de libres y valientes. Esta es la tierra de la independencia. The land of the free and the home of the brave, que siempre luchará contra las garras de los que detestan la libertad. Esos árabes de inmundo turbante, o palestinos o como les llamen. ¿O eran fenicios? No, son sirios. ¿Turcos? Yo qué sé. Son todos iguales. Unos hijos de puta roñosos, fuck you, fuck you, quien quiera que seas. Por tu culpa, idiota malnacido, nos tenemos que sacar los zapatos en el aeropuerto para que nos revisen la intimidad. Gracias a tus locuras, no se puede ser libre. El problema es que vos odiás la libertad, y yo no. Yo la amo, porque nací en esta tierra, ¿entendés? Papá, hacé algo. Líbranos ya de estos incivilizados que constantemente vemos en la tele destrozando ciudades. Son una plaga maldita, un verdadero horror. Pero nosotros, con nuestra grandeza, nuestros valores cristianos y tu capacidad de llevarlos a cabo, salvaremos a los inocentes de su emboscada. Homosexuales de mierda, que seguro hasta apoyan el aborto. ¡Cualquier cosa se puede esperar de estos vándalos!

No temas, hijo mío. El Señor ya me lo ha dicho: tenemos que pulverizarlos, sacarlos del mapa. Fue un mensaje divino que comprendí muy bien. Mirá lo que hacen. ¿No es atroz? Es por eso que debo mantener el país en constante alerta roja o anaranjada. ¿De qué otra forma se los combate? Ya ves lo que hicieron con las torres, ¿querés que vuelva a suceder? Lamentablemente, si tiene que caer Irán, pues caerá también. Y el Líbano, y Marte y Venus. Lo que sea por protegerte, mi hijo. Comprendo perfectamente que a tu cuerpo relleno de Big Mac y Coca Cola Maxi le cueste mucho sacarse los zapatos en el aeropuerto y tener que exhibir todas las muchas, muchísimas, mercancías que necesitás para sobrevivir, incluido el tan útil pasador automático de hilo dental con trípode que acabas de comprarte en el SkyMall. Yo lo entiendo, mi niño americano, pero no puedo evitarlo, porque haré lo que sea necesario para protegerte. ¡Alerta roja nuevamente! Ellos odian la libertad, ya lo sabes. Pero nosotros no. Y por eso, yo debo cuidarlos a ustedes. Denme su voto. Apóyenme. Díganme sí. Sí a todo. Sí a la guerra. Sí al presupuesto bélico. Sí al avance monopartito. Sí al petróleo. Sí a las torturas. Sí a la paz del mundo, mi vida.


Sí, papá, te digo sí. Sí al préstamo y doble préstamo y triple préstamo de 6 por ciento de interés, sí a la VISA de pago diferido, sí al Home Theater, sí a mis vacaciones con Goofie y Minnie, sí al sueño aletargado con lavavajilla y aspiradora de polvo, de agua, de aire, de mano, de auto, de cerebro. Limpiemos todo. Sí, sí, sí. Sí al presupuesto para Irák, Irán, el Líbano y cualquier otro punto en que puedas meter las narices para salvar al mundo. Vos sabés de geografía. Vivir aquí es un privilegio que me compro en cómodas cuotas. Y vos siempre tenés razón; siempre la has tenido. O no. O sí. No sé. Pero eso no importa. El fin justifica los medios. Y yo quiero un yate nuevo, uno bien largo y bien potente. Y también una casa de ocho o nueve dormitorios porque con cinco ya no alcanza para mis juguetes y los de mis niños. Mis niños, todos los que he engendrado, porque yo, como vos, no creo en el aborto. Si mueren en la guerra, ya es otra cosa. Eran mayores. Eran patriotas. Como yo, que soy patriota. Soy cristiano. Soy lo que que vos querés que yo sea; un pacifista (a mis nenes jamás les regalo escopetas, ni siquiera pistolas de agua. ¡Dios nos libre!) Pero dale, papi, papucho, ¿me puedo comprar la avioneta? ¡Obvio que te doy el voto! Hacé lo que quieras, viejito...

15 comentarios:

charruita dijo...

Me gusta tu ironía.
Me pregunto ¿por qué vida se vota? la que tenemos la mayoría sin yate pero usando gasolina todos los días para ir al laburo? la de putear a raja tabla a papá, mamá y al abuelo pero seguiendo la diplomacía gringa que nos da de comer y solventa nuestras vacaciones?
...
me cuestiona muchas cosas este post, y será que estoy un poquito cansada de tanto despotrique al pedo cuando en realidad, TUITOS estamos siendo parte de un engranaje de puro estiercol...los que vivimos en USA, los que vivimos "de Papá y la Casa Blanca" pero estamos en el otro hemisferio y escuchamos Silvio Rodriguez, los de la vieja Europa que no se quedan atrás, los que pagamos los impuestos para comprar más balas pero escuchamos KPFK...

en definitiva ya me estoy aburriendo de la misma canción y de que no pase ABSOLUTAMENTE UN CARAJO! ni acá ni allá, ni del otro lado...y que Irak, Líbano, y bla bla bla sigan proliferando con el beneplácito de todos los gobiernos mundiales claro, sin dejar de enviar telegramas de que ¨Detengan el fuego ya!¨ "exigimos terminen las guerras"

Y????????????????????????????????

Nos estamos TODITOS en el mismo silloncito de papá?????? y no precisamente por querer comprar el yate...en definitiva me pregunto que miércoles tiene que pasar para que todos los gobiernos del mundo (no solo Corea del Norte) le ponga el ALTO a papá...y claro, nosotros incluidos...quizá dejar de usar petróleo? pucha! me quedo sin blog y sin internet!...mejor siga el baile (como cantaba Alberto Castillo...)

Todas esas reflexiones que planteas me ayudan a creer cada día más en lo que creo: el doble discurso que tenemos absolutamente todos. Si eso no fuera así, de seguro, este PAPA ni ningun otro PAPA serian PAPAS...

liter-a-tres 3 dijo...

Si aceptamos que todos somos parte del engranaje, podemos aceptar también que la fuerza es nuestra. Así, cada vez que compramos la entrada para el cine, cada vez que elejimos restaurante o compramos unas zapatillas deportivas, cada vez que nos desplazamos en coche o acudimos a una agencia de viajes, no cerramos la televisión, no leemos un buen libro, no amamos la música, la puesta de sol, la luna... damos cuerda al engranaje, en un sentido u otro. Matemáticamente, el engranaje no es más que la suma de cada uno de nosotros mismos. El problema real es pensar que cada acción de cada ser humano no es determinante.

Alicia R. dijo...

Realmente interesante tu post. Ocurre que en un lugar se oye un discurso oficial y uno se queda sin entender determinados aspectos que están avalados por el otro discurso oficial.

Me alegro de tenerte de vuelta :-)
Besos

Ana dijo...

Esta durísimo ese tema. Los dueños del mundo que en parte cuentan con nuestra complicidad y siguen transformando el planeta en un lugar cada vez peor.
Solo como un ejemplo ¿qué sentirán los ingleses cuando en los aeropuertos les hacen probar la leche de las mamaderas de sus hijos?
Tienen dinero para viajar, pero ningún lugar, empezando por el avión, es seguro.
¿Valía la pena llevar el mundo hasta este punto? ¿nadie pudo poner un poco de "cabeza" y parar ésto antes?

lauraBaires dijo...

Charrúa: cuando hablás de doble discurso, creo que hablás de las incoherencias humanas y el dualismo de la vida misma. Lo entiendo y lo comparto. De hecho, yo vivo de papá y no suelto la toalla. Pero eso no significa apoyarle las locuras, dejar que te laven el cerebro. Es espeluznante atestiguar la ceguera de las tierras gringas netamente blancas. Todo tiene un límite, y creo que se han transpasado hace tiempo. Al menos, a mi juicio.

Dependemos de ellos, es cierto, pero tampoco debemos subordinación total a una quimera.

Liter, estoy de acuerdo...Somos perfectos engranajes de un sistema perversamente perfecto. Sucede que salirse de la maquinaria tiene un precio muy alto. Es ser un descastado! Un homeless, sin ir más lejos.

Alicia: hablando con la gente, me doy cuenta de que el otro discurso no se conoce. Y por eso, hace tiempo vengo pensando en escribir algo al respecto porque el tema me afiebra. Pero tengo frenos, entendes?

Ana, creo que esto ha ocurrido en todos los tiempos. Son los picos a los que llega el lado negativo del ser humano. El capitalismo se creó con buenas intenciones, pero ha llegado a extremos que destruyen, como se va destruyendo poco a poco este orden preestablecido para dar lugar a otro que llegará a su cúspide más nefasta y también se caerá por su propio peso.

Uff.... nos hemos metido en temitas pesados. Todo por abandonar a Paula en su suicidio amoroso!! Quizás la deberíamos haber mandado de enfermera a la guerra de Irak!

liter-a-tres 3 dijo...

Ya está, me mandaste vivir debajo del puente!!! ¿Te pareció demasiado teórico lo que dije?
El sistema somos nosotros: los que convivimos con la droga, los que aceptamos violencias inexplicables, los que contaminamos el medioambiente, los que odiamos al otro aun sin haber pisado jamás su tierra, los que, los que, los que... los que sumamos millones y millones y millones de habitantes en todo el mundo, y tenemos más fuerza de la que creemos, sin que por ello debamos convertirnos en seres marginales.

No sé, dificil cuestión..

Vade retro dijo...

Discusiones bizantinas...una pena que sea así, se empieza por no arribar a acuerdo en la blogosfera...no cuesta imaginar por qué pasa lo mismo en la vida. Un saludo.

lauraBaires dijo...

Vade retro...Ojalá el mundo se comprendiera tan bien como yo me entiendo con Liter!!! Si te contáramos...Gracias por pasar. Saludos.

No, no me pareció teórico lo que decís. Tenés razón...pero cuesta apartarse del sistema, aunque lo intentamos... me consta que ambas lo intentamos.

Besos domingueros a todos

PE dijo...

me sorprendi con tu nuevo maquillaje(nvo estilo blog)la verdad que este tema ya me tiene cansado y da para raaaaaato,creo que en todo el mundo sumamos nuestra queja pero el que siempre va a tener la desicion es el maldito pueblo norteamericano,recuerden que siempre que hubo un Bush en el gobierno hubo guerra,aca hay algo que nadie menciona que es que la familia Bush es dueña de una industria armamentisica,fabrican armas para el ejercito de EEUU(y yo escribo asi y no USA porque hablo español)sorry pero me exalte un poco ajaj.
Besos!!!

PE

lauraBaires dijo...

PE, no se menciona expresamente, pero está implícito en el deenme el voto para que yo haga lo que quiera.

Mi idea era reflejar el discurso interno que lleva a estas atrocidades, un discurso que no todo el mundo conoce.

Jamás quise crear un debate sobre algo que es casi indebatible por ridículo.

Así que te gusta mi tonito? Gracias.

El Canilla dijo...

welcome back, Laura

manel dijo...

Si supiera, escribiría un post igualito. Gracias por hacerlo. Y por hacerlo tan bien

Lurdena dijo...

Hola Laura, anoche estuve leyendo tu blog, me gustó y pensé: mañana mismo le escribo. Y qué sorpresa encontrarme hoy un comentario tuyo en mi blog.
¿No te molesta si te enlazo a mi blog?

En cuanto a tu post, como dicen por ahí, todo depende del lado del charco del que se esté. El que está del lado del charco grande lleva las de ganar y los demás que se fastidien. Los himnos gloriosos y las palabras de humanidad, solidaridad y confraternidad, los discursos en los organismos internacionales, la opinión pública, etc, etc, todo eso se lo lleva el viento.

Un saludo grande

lauraBaires dijo...

Gracias, Canilla...
La rutina tiene sabor a cafecito con blog. Y me gusta retomarla...

Manel, me alegro de haber podido palabras a tus pensamientos. Gracias a vos por tu comentario.

Lurdena, claro que no me importa que me enlaces a tu blog! yo soy tan poco entendida en el arte de armar casas, que ni siquiera coloqué links en esta página.

Y respecto a los demás, los himnos gloriosos venden...¡y cómo! Me has comprendido muy bien. Gracias y saludos.

Enca

| Perla | dijo...

En mi cabeza tengo la misma imagen del pueblo norteamericano que describis en el post. No se puede generalizar, incluso nunca sabre si Bush gano en buenos terminos. Lo que si se es que viaje solo 2 veces a EEUU y me encanto, ojala yo pudiese vivir como lo hace mi amiga argentina que reside alla. Tengo sentimientos encontrados, por un lado los admiro, y sin embargo detesto las cosas que mencionas.