29.8.06

El shopping del amor

Un día se llega a comprender que el amor es una búsqueda como tantas otras. Cuestión de rastrear el calce perfecto. Ese vestido que, tras hurguetear con ilusión y algo de desespero entre las perchas de la vida, reluce único ante tu mirada. ¡Aquí estoy! ¡te encontré! Y lo llevás feliz a la intimidad del probador y te lo ponés y lo observás y lo mirás y lo mirás... y te encanta. Definitivamente te encanta. Te encanta cómo realza tus riquezas y lo bien que disimula tus defectos. Te encanta su caricia, la delicada textura con que se adapta a tus baches. Y te lo llevas confiada, celosa de que ningún otro lo descubra, presta a pagar lo que te pidan - todos tus ahorros, si fuera necesario.

Es allí que te das cuenta de la futilidad pasada de haber comprado por comprar. Por no volver a casa con las manos vacías después de tanto caminar. Tironea de aquí, me queda flojo de acá, el escote marca mucho lo que falta. Pero lo llevás igual, con la firme promesa de hacerlo arreglar, agrandarlo, acortarlo, enmendarlo, bajarlo, subirlo, o tal vez adelgazar. No es lo que buscabas, pero al menos es algo y se va con vos. Algún día cambiará…

La verdad es que nada cambia demasiado. Lo que es, siempre será. Pero, con suerte, tanta exploración y desencanto te habrán enseñado algo. Sabrás que los colores pasteles te apagan, que el corte princesa disimula tu falta de cintura, que los volados te hacen más pechugona y que el escote bajo es una verdadera incomodidad. Y así, con la búsqueda más acotada, quizás dejes de perder tiempo, anhelo y dinero probando y comprando lo que no te sienta, lo que te incomoda, lo que nunca te hará feliz.

Quizás...

21 comentarios:

Termes dijo...

Como se dice por aquí: "Lo has bordado"- Una metáfora perfecta.

Luzbel Guerrero dijo...

Estoy con termes, una magnífica exposición. Buenas noches.

Vade retro dijo...

Me pregunto, luego de leerte, por qué será entonces que siempre repetimos el tipo de vestido si sabemos que, tal como tú dices, no hay mucho margen de cambio.
¿Tan incómodo es ir desnudos por la vida?
PD: Gran escrito, sobra que te lo diga.

charruita dijo...

ajam! Me da que pensar...
suerte que no uso vestidos!!!!!!!!!
jejeje

Cada dia escribis mejor.
Segui..segui...segui...

charruita dijo...

Laura...tenes toda la razon del mundo.
Dejare de pasar por el shopping.
Queria decirtelo antes de dormirme hoy.
Profeta deberias ser!

liter-a-tres 3 dijo...

Shopping de alta costura en este post!

Tantas veces tomamos decisiones que nos perjudican... y a pesar de todo, las tomamos. Los griegos escribían sus tragedias a partir de este concepto.

Quizás...? Quizás, qué, Laura? quizás...quizás...quizás... como el tango? (menos mal que blogger no transmite sonidos: estaba cantando)

Un abrazo y suscribo a charruita: seguí!

El Canilla dijo...

Tambien sucede que la vida te lleva a buscar nuevos vestidos ...y te das cuenta que probablemente nunca te sientas tan comoda/o con la camiseta gastada de siempre.

Ana dijo...

Cada vez que te deshacés de uno de los viejos vestidos una parte de tí se va con él, y pronto al nuevo vestido estás tratando de hacerlo arreglar y concuerdo en que nada cambia demasiado. Pero parece un camino inevitable al que algún instinto primitivo nos tiene condenados.
Me encantó el post.

Lurdena dijo...

¡Excelente post! Qué manera de poner el dedo en la llaga. Muy bueno.
Me pregunto lo mismo que Vade Retro, ¿por qué será que nos repetimos una y otra vez?

Bebe dijo...

Pero existe el vestido de calce perfecto! ese que sabés que vas a estar bien con el en cualquier ocación, ni demasiado corto, ni demasiado largo, el color apropiado, no muy abrigado, para que no agobie y tampoco tan ligero que sea solo para el verano... sé que el calce perfecto existe, ahora puede que no dure cien años, puede que vos cambies y ya no te quepa, o puede que lo dejes olvidado en algun lado y otra lo tome prestado, eso sí, al vestido de calce perfecto nunca pero nunca se lo prestes a tu mejor amiga...
Me encantó el post, un lujo

Alicia R. dijo...

Coincido con Bebe en que existe el vestido perfecto. Lo que no existe es el vestido perfecto y que se mantenga como nuevo a lo largo de los años. Entonces,uno lo sigue mirando con los ojos del amor y lo ve maravilloso, sin darse cuenta de que ya no da más y que está para regalar.

Un buen día te ves de casualidad en un espejo y te das cuenta de que no podés seguir usándolo. Con todo el dolor de tu alma, buscas su clon, pero sólo conseguís algo así, nunca ESE vestido.

De paso,un comentario malévolo. Siempre creí que para las que tenían menos tetas era fácil comprarse ropa. Me reconforte saber que sólo tienen otros problemas diferentes a no cruzar la sutil línea entre parecer atractiva (o recatada para lo laboral) y tener el aspecto de estar ofreciendo sexo pago.

MARIA DEL NORTE dijo...

Me encantó la comparación con el vestido. Descriptiva y real.
Refleja esa búsqueda, ansiosa. Ese encuentro, el mas feliz. Ese "darse cuenta" que a veces las cosas no serán como uno quiere, ya que ciertas formas de ser y actuar del ser amado no se veran modificadas (ni por su bien, ni por el nuestro.
Tal vez ese "quizas" implica tambien poner en la balanza que es lo que pesa mas, y asi elegimos a esa persona (o no)día a día.-

Rey muerto dijo...

El único vestido que te calza perfecto es el que tú te diseñas y te haces a medida. Ninguno más: o te adaptas a lo que hay o te vas desnuda. Aunque claro, no es lo mismo vestirte con Armani que con un bazar de chinos...;-)

Buen texto.

ROx dijo...

Me encanta lo que escribiste, muy preciso y cierto. Ayer mismo pensaba que mi vestido verde fue muy caro y me queda muy ancho; y tambien pensaba en que odio cuando mi esposo se pone de mal humor ja ja.

liter-a-tres 3 dijo...

Esto va viento en popa, Laurita.
A mí no me gusta ir de compras. Me pongo nerviosa.

Besos desde València. xe

Anónimo dijo...

Laura, he leido varios post, y todavia estoy en trance, pero que bien escribes, por Dios!! cada día te superas, no te puedo decir cual me ha gustado más porque todavía estoy asimilandolos, los he entendido todos, el de la genesis compartida, me saco un par de lagrimas, en fin todavía estoy en shok, con más calma te escribo y por supuesto voy a seguir delietandome con tus reflexiones tan perfectamente expresadas y que transmiten tantas cosas.

Besos con mucho cariño y especiales para hijos (tengo una foto tuya con tus hijos y jose ramón que esta de postal)

Gaby A.

Isabel Romana dijo...

El consumismo es un mal de nuestros días. Eso nos pasa por ser ricos. Saludos muy cordiales.

zombie dijo...

jaja... "el shopping del amor"... que graciosa manera de verlo... no se me habría ocurrido a mi xD
hasta me dieron ganas de ir a comprarme un vestido... ;)

saludos! y gracias por tu visita =)

lauraBaires dijo...

Me he quedado un poco atrás con las respuestas y por eso será imposible contestar uno por uno. Me alegro de que les haya gustado la metáfora y agradezco los halagos. Siempre inquieta un poco poner las propias creaciones y pensamientos al desnudo. Y cuando la acogida es sincera, se valora mucho, muchísimo. Es más, hasta dan ganas de seguir...

El tema de por qué elegir siempre el mismo vestido pese a conocer los problemas debe tener que ver -supongo- con las imágenes que uno se hace de la realidad. No es fácil cambiar la lente que nos pusieron de pequeños y por eso, vemos lo que los demás quizás no vean, y viceversa. Creo también que cuando se llega a la valentía de conocer y aceptar el propio cuerpo con virtudes y defectos, uno está mejor preparado para saber cuál es el corte que mejor le sienta... y deja de tolerar lo demás.

Pero bueno, no siempre pasa eso...He ahí la palabra quizás, Liter.

Será verdad, Canilla, que uno se siente mejor con la camiseta gastada? O es que da mucho pereza ir de shopping, buscar y no encontrar tan fácilmente?

Y será por eso, Alicia, que nos perpetuamos en modelos ya pasados de moda, detenidos en un tiempo glorioso?

Como dice Bebe, el vestido no siempre conserva el calce perfecto...nada dura cien años, y las cosas se roban o se olvidan. Cuestión de lucirlo y disfritarlo mientras quede bien.

Rey Muerto... tenés razón. La confección ideal es la hecha a medida, pero con esto nos acercaríamos demasiado al incesto, lo cual es peor que andar desnudos.

Liter Valencia. Qué bueno leerte! Yo sé que no te gusta ir de compras, pero cuando lo hiciste, fuiste precisa y acotada. Así sos, en todos los aspectos.

Gaby, bienvenida a mi casa!!! Intentaré retribuir tu inolvidable hospitalidad. Es un placer tenerte por aquí. Me encanta.

María del Norte, hoy digo sí, mañana también y pasado, quizás. Elecciones cotidianas salidas de la balanza, bien has dicho.

Un beso a todos y sigamos encontrándonos entre las letras de nuestros pensamientos.

Laura (el único nombre al que respondo..al menos fuera de la cama je je)

PD: Charru, profeta de qué? De tu propia secta?? Vamos presas, corazón!

Cicutarsenica dijo...

¿Será por eso que hay gente que no se conforma con tener un solo vestido sino que quieren un guardarropa completo?

vane dijo...

Lau, hacia tiempoqu eno pasaba! y como siempre!!! ES UN PLACER!!!!!!
Besos!